La bendición que hay en el dar a los pobres.

Para muchas personas la crisis es una muy mala situación, de la cual se espera salir lo más rápido posible.


La crisis representa un tiempo difícil, donde muchos se encierran en su necesidad y se hace más complicado pensar en los demás.


Nadie escapa de pasar por momentos críticos, momentos de prueba donde algunos pierden la fe ante la situación vivida.

Sin embargo la palabra de Dios enseña que el tiempo de crisis representa una oportunidad para bendecir la vida de otros; es una ocasión para compartir de lo poco que se tiene.


«Bienaventurado el que piensa en el pobre; en el día del mal el SEÑOR lo librará. El SEÑOR lo protegerá y lo mantendrá con vida, y será bienaventurado sobre la tierra; y no lo entregarás a la voluntad de sus enemigos. El SEÑOR lo sostendrá en su lecho de enfermo; en su enfermedad, restaurarás su salud», Salmos 41:1-3.


La palabra bienaventurado quiere decir afortunado y feliz. Es decir, que aquella persona que ve la necesidad del pobre y la atiende, tiene la gracia y el favor de Dios de su lado.


El Señor promete librarles, protegerlos y darles vida aquellos que no buscan amontonar para suplir su necesidad; sino que con un corazón dispuesto dan con gozo y alegría, (Proverbios 11:24).


Sin importar la cantidad, basta un alimento, una palabra y hasta una oración por aquellos que están perdiendo las esperanzas.


«Nunca digas: «Te ayudaré mañana», cuando puedas ayudar hoy», Proverbios 3:28.


El día para bendecir es hoy, el mañana no está asegurado para nadie, por eso es importante no dejar pasar ninguna la ocasión para brindar ayuda al que lo necesita, recordando siempre que Dios es misericordioso.


«Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia», Mateo 5:7.

0 vistas

Ayúdanos para Ayudar